Presentación de Soledad de alma, poemario de Francisco Alonso

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Juannavidad.com

Francisco Alonso presenta su nuevo poemario Soledad de Alma.

Os invitamos a esta actividad que tiene lugar el día 21 de mayo en Lorca (Murcia) desde las 21 h. En el Café Convento C/ Lope Gisbert, 13 dentro de los Martes Poéticos del Grupo Espartaria. Para recibir información puntual de todas las actividades de los grupos y personas de Costa Literaria o contactar con nosotros, puedes utilizar el formulario.

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Actividades abril-junio 2002

 

Francisco Alonso Ruiz

Nació en Alicante en 1948. Siendo su familia humilde, la mayor parte de su formación ha sido autodidacta. La primera publicación fue un folleto de edición privada: Acento Humano.

Testimonio de Tiempo fue su primer verdadero libro, editado por la Caja de Ahorros Provincial de Alicante, con un prólogo del poeta Vicente Mojica.

Ha colaborado con textos en Información, la Verdad y las revistas Forma Abierta, Idealidad, Nivel (de México), en algunos libros colectivos y publicaciones de fiestas o del movimiento vecinal. Otra de sus vocaciones es el teatro, como actor de un grupo de aficionados de efímera historia.

Ha ganado varios premios convocados por el Ateneo de Alicante, II Premio XI Semana Cultural F.P.A. 1998 y de la Semana Santa de Moncada (Valencia).

 

Imagen del mar

Abres la puerta y se mira el mar.
Cierras la puerta y queda dentro el ruido
de las olas, el furioso oleaje
que viene de muy lejos, y que acaba
aquí, en la isla de tu cierpo. Todo
tú eres isla, eres la tierra
a la que llega el mar: el odio, el llanto,
la soledad, la muerte.

Todo yo isla.Cara a cara el mundo
me mira y nos miramos. Me golpea
una hoja de sal en cada arista
del cuerpo-isla que soy.
Ya viene un llanto
de sol, tiembla en mis manos y en mis dedos
con rubíes de cristal y algas de aire.

De tierra soy y de mar. De precipicio
y acantilado, de playa y de océano,
de lluvia en el camino. Me persiguen
añoranzas de agua, o presagios
de tierra húmeda. Cierro ahora la puerta
y ya no existe ni amanece el mar,
cierro los ojos y ya no hay llanto nunca
ni canción que decir. Cierro las manos
y en ellas guardo para siempre el mar,
curo como una piedra,
leve como una flor,
en mis manos de isla un mar distinto
fulge y brille radiante,
para mí solo,
siempre inmensurable
el mar mío: mi vida.

 

 

 

Salmo por los niños del mundo

Los niños solos
Y los niños que lloran,
y más los niños pobres,
aquellosque conocen desde siempre
el dolor que no acaba,
la desventura que no cesa,
y la guerrra que avanza asesinando...

Los niños siempre:
los niños con fusiles,
en la primera fila,
la carne de cañón para la muerte
que no importa ni falta,
los niños con fusiles o granadas,
ay, los niños soldados.

Hay niños cojos, niños ciegos,
niños sin piernas o sin brazos,
niños sin padres, niños sin abuelo,
niños en desamor, losque batallan
con el fusil al hombro
y con un odio entre sus ojos fríos,
casi ya a punto a disparar las balas
contra niños enfrente...

Y ver los niños que han pisado minas
y que han quedado ciegos o tullidos,
inválidos o rotos,
como muñecos que a nadie ya le sirven,
ay los niños soldados...

La soledad del niño que no tiene
ni un pedazo de padre
ni un poquito de madre
y que camina y que se muere solo,
sin harina ni leche,
como un niño soldado o guerrillero.

El llanto, que no es música,
y sí ruido, estertor, rabia y condena,
el llanto que no puede ni medirse
ni pesarse en amor, aunque son gotas
las lágrimas de luz...

Hay la pobreza de los niños solos,
los niños de Bolivia o de Biafra,
los niños de Ruanda o del Zaire,
los niños de la esquina,
pobres niños del mundo.

Van por las carreteras con el llanto,
el desamparo y desventura,
o mueren por los campos o en las selvas
o caen deshabitados, sin decirnos,
ocultando infortunio en las esquinas
de las viejas ciudades.
Niños de hambre, niños sin escuela,
sin alfabeto, sin pizarra,
sin maestro ni pan, niños sin agua,
niños sin besos ni canciones.

Aquel que tenga letras que dé letras,
o palabras o números,
o juguetes de amor o pan o leche,
y el que tenga canciones
que reparta las rimas y los versos
entre los niños pobres, entre los niños solos,
entre los niños que no cantan.

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