| Una
frase, de Perogrullo, con la que seguro estáis de acuerdo todos vosotros es que
es muy difícil ser docente. Si lo ha sido siempre por la gran cantidad de factores
que limitan y dificultan la transmisión del conocimiento, estamos en un momento
especialmente delicado: por un lado, no todos los alumnos/as a los que debemos
enseñar quieren aprender; por otro, no todos los docentes están realmente motivados
para la docencia y, como a menudo me han comentado profesores y maestros que llevan
ya varias décadas en la profesión, muchos de los recién incorporados al gremio
lo han hecho más por las vacaciones, por la seguridad y estabilidad de un empleo
fijo y el prestigio social y económico que por tener una verdadera vocación. Otros
factores a tener en cuenta son sin duda los cambiantes sistemas educativos, que
crean desconcierto, o los recortes en la educación y la cultura que limitan y
reducen los medios con que contamos a la hora de enseñar con calidad.
¿Por qué empiezo hablando de un enfoque tan general de la educación? Por una sencilla
razón: he querido comenzar con una reflexión sobre lo difícil que es enseñar en
estos tiempos que corren. Y si lo es, si no hay más que obstáculos en el ámbito
general de la enseñanza, ¿qué se puede esperar de la lectura, que es la herramienta
esencial de la transmisión de los conceptos a través de las lecturas obligatorias
y del estudio para los exámenes? He dejado de manera deliberada un factor
que será el que me sirva para desarrollar esta exposición. Estamos viviendo en
una cultura multimedia y son precisamente los más jóvenes quienes más rápido se
adecuan a estas herramientas para el ocio, la información y el conocimiento. Los
docentes no pueden vivir al margen de la cultura audiovisual que rige el mundo
actual, ya que ello les impediría conocer a su alumnado y por tanto es más difícil
que puedan diseñar estrategias de acercamiento adecuadas que consigan la motivación
y, en último extremo, la consecución de nuestros objetivos. ¿En qué
consiste esa revolución cultural y en qué nos afecta a la hora de planificar nuestras
actividades de animación lectora? El siglo XX supuso la llegada al gran público
de varias herramientas de la información que se han utilizado con profusión en
las aulas aunque, periódicamente se menosprecie su uso. Se trata de la prensa,
la radio y la televisión, que a través de su primo el vídeo, nos permite una programación
a la carta de los contenidos. Las publicaciones periódicas (revistas, diarios,
cómic...) permiten establecer una realidad entre el alumno lector y el mundo actual,
pasado o imaginado. Si conseguimos nuestro propósito, habremos establecido un
puente firme que les puede acercar en el futuro a estos medios porque no en vano
se suele medir el nivel de cultura de un pueblo también por la proporción de sus
lectores de prensa escrita por número de habitantes. La radio es un
medio con unas posibilidades impresionantes. Tampoco se han explotado lo suficiente
en las aulas. No ha sido muy habitual, por ejemplo, que las emisoras locales hayan
permitido que los estudiantes de los diferentes niveles de la enseñanza se implicaran
en el trabajo de la emisora permitiendo pequeños espacios hechos por y para los
más pequeños. La radio es una herramienta especial porque permite transmitir con
la ayuda de la música, la palabra, los sonidos y en ciertos casos, la escenificación,
la imagen e incluso los olores y sabores. Todos esos medios consiguen que ese
momento se nos quede grabado y conservemos esa magia durante años. Evidentemente,
cuando hablaba de imágenes y sabores, me refería a la radio en directo, un tema
sobre el que me encuentro investigando y aplicando sus posibilidades para la animación
a la lectura. Es lo que llamo Radio nómada y consiste en la escenificación de
un programa de radio que, en realidad, sólo escuchan quienes están en la propia
sala. Es una experiencia tan rica e interesante que daría para un exposición completa
e incluso, para algún sencillo curso de formación a quienes deseen aplicarla en
las aulas. En cuanto a la televisión y el vídeo, tampoco ha tenido en
clase el éxito que merece un invento que ha revolucionado tanto nuestra sociedad.
Gracias a las cintas de vídeo, se pueden reproducir en las aulas los programas
de televisión más interesantes, las películas o documentales que pueden ilustrar
y completar el trabajo diario. El gran inconveniente suele ser el tamaño de la
pantalla que, en muchos casos, no permite disfrutar a una clase de dos decenas
de personas de la misma comodidad que si estuviesen en el salón de su casa. No
hay que olvidar que la televisión se inventó -entre otras cosas- para que durante
la comida, se sustituyeran las conversaciones familiares por el seguimiento atento
y casi borreguil, del noticiario. Dado que son obvias las ventajas de este medio
así como su utilización en la enseñanza, pasaré a continuación al tema que me
ocupa. Internet, nos permite no sólo ser lectores, oyentes o televidentes,
sino que podemos formar parte de una gran comunidad de usuarios de todos los colectivos
del mundo que han entrado a este universo virtual. Yo suelo comparar internet
con una ciudad donde podemos encontrar de todo: tiendas, cafés y bares (los chat
o tertulias virtuales), bancos, escuelas, bibliotecas, museos, universidades,
galerías de arte, academias... Pero son precisamente las actividades de intercambio
las que suponen una revolución. Pongamos el ejemplo de Linux, un sistema operativo
cooperativo que nació de la mano de muchos usuarios/as de todo el mundo que han
ido creando y mejorando el más fiable, seguro y robusto sistema informático que,
al contrario del motivo que mueve el mundo, se hizo de manera gratuita y desinteresada.
Sin duda Linux ha sido muy favorecida por internet, ya que cualquier usuario/a
nuevo que se instale el sistema operativo del pingüino puede preguntar a otras
personas cómo solucionar cada problema con que se pueda enfrentar. Esa es la ventaja
de internet sobre todos los medios anteriores: los usuarios/as se ayudan entre
sí creando un gigantesco cerebro interactivo dotado de los conocimientos de millones
de personas. Una de las primeras cosas que yo enseñaría cuando tratamos
internet en clase es la incorporación de contenidos a la red. A menudo lo primero
que se enseña es cómo utilizar un buscador, crearse una cuenta de correo y entrar
a un foro o a un chat y ahí termina todo. Además, yo recomiendo que se anime a
nuestros pupilos inmediatamente a participar en comunidades, a crear un sitio
sencillo dejando claro que internet no es un televisor en que podemos ver el mundo
de manera pasiva, sino que, además, puede ser una ventana abierta que muestre
nuestra creatividad, nuestras opiniones y nuestras inquietudes. Al contrario
de lo que opinan muchas personas, creo lo que debe mover a los docentes a acercarse
a internet no es la necesidad, sino, sobre todo, la curiosidad. Una ciudad, como
decía antes, que tiene colegios, bibliotecas, museos... donde podemos trabajar
con otros docentes que están en la otra parte del mundo -o muy cerca de nosotros,
a quienes no conocíamos- es lo bastante estimulante como para adentrarse e indagar
aunque sólo sea por ver si hay más personas que tengan nuestras inquietudes. Las
plataformas virtuales de trabajo son una solución maravillosa a esas ganas de
poner en marcha proyectos entre centros, para dar a conocer a otros profesionales
de la educación, nuestros pequeños avances con nuestro alumnado o para ponernos
al día unos a otros/as en nuevas técnicas y aproximaciones metodológicas que se
están dando con éxito a muchos kilómetros de distancia. Un ejemplo sería
una modesta plataforma de investigación que estamos coordinando Clara García y
yo en un pequeño centro de primaria en Los Torraos, (Murcia) que combina y las
tradiciones de la comarca, con las actividades habituales de dinamización del
centro, y la animación a la lectura. Todo ello se muestra en internet siendo un
proyecto abierto a otros docentes o personas interesadas que quieran participar.
Se incorporan a internet gran cantidad de imágenes, textos, grabaciones de leyendas,
canciones, recetas, etc, para dar a conocer tanto las tradiciones que no deben
perderse como las distintas actividades que se están celebrando en el centro,
para que puedan servir de modelo o inspiración a algún otro centro de España o
del mundo. Espero, como digo, que el estímulo sea el remedio contra
el miedo que tienen muchos docentes a los ordenadores. Pero, peor que los miedos,
suelen ser a menudo la falta de medios. De manera desigual se va dotando poco
a poco a los centros de las herramientas y equipos adecuados para que estas actividades
que propongo se puedan poner en marcha. El caso de la Región de Murcia, donde
más conozco la realidad escolar es esperanzador, ya que, se está implantando paulatinamente
el llamado Proyecto Plumier en todos los centros. Ojalá fuera esa la situación
-como mínimo- de todas las comunidades autónomas y que en pocos años tuviésemos
completado el mapa tecnológico escolar sin lagunas, sin desiertos que impidan
el avance de ningún centro. Cuando ese momento llegue y se haya completado el
equipamiento de los centros, lo normal sería que cada aula de informática contase
con un número suficiente de ordenadores conectados a internet en una sala adecuada
que también precisaría de un cañón de vídeo. De este modo, se puede mostrar en
un formato apropiado la pantalla de un equipo con el fin de describir las actividades
antes y durante su desarrollo aumentando así la efectividad y el rendimiento de
la clase. Quienes piensen que es caro un cañón de vídeo, que también se suele
llamar retropoyector, se equivocan, ya que puede utilizarse también para proyectar
vídeo o DVD con el tamaño de pantalla de un cine modesto, por lo que no iban a
faltar al centro motivos para darle uso y amortizarlo en pocos meses.
Como habéis visto, soy una persona convencida de las ventajas de internet. Pero,
os preguntaréis, ¿cuáles son las ventajas -si las tiene- para la animación a la
lectura? Si estoy aquí es porque las tiene, evidentemente. Para empezar, internet
ha cambiado mucho en los pocos años que lleva, la propia sociabilidad de muchos
de sus usuarios/as. Muchos son quienes afirman que en estos tiempos que corren
ya no se lee o cada vez se hace menos. Toman parámetros de hace diez años y, con
esos números en la mano, nos dicen que no aumentan los índices de lectura. Pero
esos datos se equivocan porque están incompletos. Nunca hemos leído tanto. En
el estadio en que se encuentra hoy internet, casi toda la información se transmite
a través de la palabra escrita: correos electrónicos, prensa en internet, libros
virtuales, foros, listas de correo, boletines, incluso las conversaciones hoy
por hoy casi nunca son a viva voz, sino que son escritas a través del chat o de
los programas de comunicación permanente como el Messenger o el IRC. Evidentemente,
no todo es literatura ni contenidos académicos, pero, al igual que antes mencionábamos
las publicaciones periódicas como herramienta que potencia y puede llevar a muchos
estudiantes a ser algún día lectores habituales u ocasionales de prensa escrita,
del mismo modo, internet, puede permitir un más fácil acercamiento a formas de
lectura que, de manera paulatina, se vayan acercando por casualidad al posible
lector/a. Lo que voy a hacer a continuación es mostraros, como ejemplo,
una biblioteca virtual que está en internet, en http://cervantesvirtual.com como
muestra de lo que se puede hacer para animar a la lectura por medio de recursos
que se encuentran en línea. Se trata de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes,
un proyecto de la Universidad de Alicante que, en sus casi cuatro años de vida,
ha conseguido convertirse en el sitio de literatura más visitado del mundo en
cualquier lengua con cerca de tres millones de páginas vistas al mes de todo el
mundo. Esta biblioteca, para empezar, guarda muchas similitudes con
una biblioteca tradicional: cuenta con un catálogo, una hemeroteca, un tablón
de anuncios, tiene colecciones de obras agrupadas por autores, temas o instituciones,
llamadas respectivamente "Bibliotecas de autor" y "Portales"; cuenta con un lugar
de encuentro de investigadores/as, la Tertulia Virtual, hay un bibliotecario que
nos ayuda a encontrar aquello que necesitamos y, como ocurre en muchas bibliotecas,
cuenta con diversos boletines de novedades y noticias de cada área: Historia,
Literatura infantil y juvenil, la Tertulia y el Escaparate de obras, América Latina
y un boletín general, que se llama de Novedades. Este es el esqueleto
de un proyecto que cuenta ya con cerca de nueve mil obras, entre textos, manuscritos,
periódicos y revistas, grabaciones de voz y fragmentos de vídeo. Para demostrar
la efectividad de estos últimos, de los fragmentos de vídeo en la transmisión
del conocimiento, os animo a que probéis a mostrar a vuestros alumnos/as estos
dos fragmentos que vamos a ver sobre Benito Pérez Galdós y que, en un examen posteriormente
sin haber avisado de ello, que incorporéis dos preguntas: ¿qué cambio la vida
de don Benito y le estimuló para ser un gran escritor? y ¿a qué arte era aficionado
el novelista desde niño que le serviría para describir mejor los ambientes que
retrataba en sus obras? ¿Significa que, hoy por hoy, los y las docentes
deben ser un poco una especie de "showman", de presentadores de televisión, de
estimuladores/as multimedia? Al no venir detallado ni escrito en ningún lugar
del contrato, parece claro que es una opción, un camino que se puede tomar. Es
el famoso "enseñar deleitando" que decía Horacio hace muchos siglos. En estos
tiempos que corren es más necesario entretener porque el ritmo cotidiano que nos
rodea es ágil y todo lo que no tiene las revoluciones mínimas, se asocia automáticamente
con el aburrimiento y el desinterés. Otro tema que quisiera tratar antes
de poner más ejemplos es el temor absolutamente fundado que se suele tener a que
los alumnos/as extraigan contenidos de internet y los incorporen a sus trabajos
escolares tal cual, utilizando los famosos comandos "copiar" y "pegar". Efectivamente,
hay alumnos que suelen utilizar este sistema rápido de reproducción de contenidos.
No es de extrañar, de todos modos, ya que, durante décadas, ante un trabajo escolar,
se recurría a la documentación y siempre había quienes copiaban la fuente literalmente.
Entonces podía ser la Enciclopedia Espasa del centro escolar y muchos profesores
lo descubrían, bien porque conocían la fuente utilizada o porque el vocabulario
del texto no era muy creíble que hubiera sido escrito por el autor del pequeño
delito. Hoy, del mismo modo, cuando solicitáis un trabajo podéis encontrar
en internet el texto sospechoso que encontró el presunto estafador. También podéis
plantear unas reglas para evitar la trampa del copiar y pegar. Por ejemplo, queréis
que vuestros alumnos/as os hagan un trabajo sobre alguno de los autores/as que
cuentan con una Biblioteca de autor en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
Imprimís una hoja de papel con cada uno de los autores seleccionados. El diseño
será como sigue:
Esta tabla con tres columnas deber ir centrada, en la parte superior de la hoja.
Una vez entreguéis a cada alumno una hoja, les pedís que hagan lo siguiente: que
doblen la hoja por la mitad de manera que se muestre en una de esas mitades la
tabla anterior. Después, deben doblar cada una de las dos celdas anchas de la
tabla como si fueran un libro en el que el espacio central más estrecho es la
tapa del libro. Finalmente, tendrán que recortar la parte de debajo de las dos
celdas grandes dejando como unión de la columna central, la más delgada. Les pediremos
que, una vez entren en el sitio donde se encuentra la información, escriban a
mano unas notas sobre la vida, obra etc. de cada autor/a. Con este sistema sencillo
conseguimos que se les dificulte por un lado, la posibilidad de copiar y pegar
y, por otro, al reducir el ámbito de búsqueda ser un texto conocido por el docente,
pocos se atreverán a reproducir el texto de manera íntegra sabiendo que van a
ser descubiertos. Dado que no voy a contar con tiempo suficiente para
ilustrar toda la gama de posibilidades que tiene internet, trataré, antes de terminar
de mostrar, varias secciones y contenidos que pienso que os pueden servir de inspiración.
El Manual de mujeres en el que se muestran muchas recetas muy buenas
es una obra anónima del siglo XVII que está incorporada tanto en formato de texto
como en grabaciones sonoras, con la voz de la locutora de Radio Nacional y escritora,
Edith Checa. Puede ser una experiencia muy interesante que se le dé a cada alumno
uno de estos textos y que lo escenifique leyéndolo o explicándoselo a sus compañeros/as.
Serviría de reflexión sobre los cambios que ha habido en estos tres siglos tanto
en el ámbito doméstico como en el papel de la mujer en la sociedad.
Para terminar, explicaré cómo funciona el servicio que nos ofrece el Sr. Bibliotecario.
Se trata en realidad de un equipo de personas que se ocupan de gestionar todas
las consultas que llegan. Puede tratarse tanto de problemas de tipo técnico, como
consultas sobre la disponibilidad de ciertas obras e incluso se resuelven peticiones
de listados bibliográficos sobre un tema o se envían las direcciones de internet
de recursos que están en la red y que no nos obligan a comprar o buscar un libro
en una biblioteca, cosa que es una ventaja para la mayoría de los usuarios de
Latinoamérica donde el precio de los libros es prohibitivo. Son muchas
las posibilidades de internet para la enseñanza en general y para animar a nuestros
alumnos a leer o motivarles para que investiguen o se documenten sobre algún tema.
Se trata de un medio estimulante que permite como decíamos antes el trabajo a
distancia en equipo, lo cual es especialmente interesante para las escuelas rurales.
Al contrario de lo que sucede en otros países, aún somos pocos quienes tratamos
de ver la gran cantidad de posibilidades que tiene este nuevo medio. En mi caso,
estoy abierto a coordinar cualquier grupo de investigación o formar a quienes
deseen saber lo que yo sé. Ese es el espíritu de internet, el de trabajar unidos
para mejorar este mundo tan extraño y confuso en que nos ha tocado enseñar a vivir.
Juan Navidad es formador en nuevas tecnologías y dinamización
escolar y -en el momento de la lectura de esta ponencia- colaborador de la Biblioteca
Virtual Miguel de Cervantes. Enlaces de
interés Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
http://cervantesvirtual.com
Plataforma Nuestras Tradiciones del CP Los torraos
(Murcia) http://usuarios.lycos.es/lostorraos/
Sitio personal de Juan Navidad http://www.juannavidad.com
Contacto: navidad@juannavidad.com
Si
tienes alguna duda, escríbeme
sin problemas. También te invito a que conozcas nuestros Cursos
de Formación o las actividades de nuestro Grupo de Creación
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