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Introducción
En este esquemático artículo trataré de explicar brevemente cuáles son
las diferentes opciones que una persona debe seguir para ver sus obras
publicadas. Los consejos y procedimientos pueden ser discutibles para
algunos, pero estoy seguro de que para la mayoría de las personas que
lean estas indicaciones son reveladoras.
Ser escritor
Para empezar, publicar no es un proceso fácil. Existen en el mundo cientos
de miles de personas que escriben. Pero no todos saben hacerlo. O los
textos que escriben no tienen por qué ser interesantes para los lectores
o editoriales. Muchas veces, las editoriales buscan productos vendibles,
de fácil lectura y, si nuestros textos tienen ese perfil, puede que ser
publicados sea una buena noticia, pero, a la larga, nos convirtamos en
escribanos mercenarios que escriban no lo que queremos escribir, sino
aquello que nos demandan los lectores. El mejor escritor es el que escribe
lo que le gusta y, además, puede publicar sus textos.
Editoriales
No todo lo que se llama editorial lo es. Al menos en este artículo, lo
que vamos a llamar editorial es una empresa que arriesga el dinero para
publicar obras de terceras personas y que no tienen que pagar por ver
esas obras editadas. A las empresas que piden un dinero por publicar tu
obra, yo, sinceramente las llamo “agencias o empresas de edición”.
Hay editoriales grandes, pequeñas y medianas. A todos nos gustaría que
nos publicara nuestra primera obra una editorial planetaria, pero tenemos
que ser realistas. Es bueno intentarlo con las editoriales medianas y
pequeñas y sobre todo aquellas que editen libros de la temática y género
y estilo similares a nuestras obras.
Como Sherlock Homes
Nos viene bien tener preparada la lupa y la capacidad de observación.
Antes de enviar una obra a una editorial hay que conocer bien sus obras.
Podemos hacerlo a través de bibliotecas, librerías o por internet, visitando
el sitio de esa editorial o accediendo al Catálogo del ISBN, que es una
base de datos donde aparecen todos los libros publicados con posterioridad
al año 1973. Podemos realizar búsquedas para conocer mejor una editorial,
para buscar temáticamente qué editoriales podrían editar nuestras obras
o para conocer si el título que queremos ponerle a una de nuestras obras
ya lo tiene otra. El catálogo virtual del ISBN se encuentra en: http://www.mcu.es/bases/spa/isbn/ISBN.html
Revistas
Pero antes de publicar en una editorial, debemos ser modestos y dar pasos
poco a poco que nos lleven hacia esa publicación, que nos sirvan para
ir aprendiendo y mejorando nuestros textos. Una de las opciones es el
envío de textos a revistas literarias. Hay miles. Unas en papel y otras
en internet. En nuestro envío, lo ideal es presentarnos, aportar varios
textos para que puedan ejegir el mejor y tener paciencia, ya que muchas
de estas publicaciones suelen sacar monográficos o tienen una periodicidad
irregular y pueden tardar en publicarnos algunos de nuestros textos.
Obras ya terminadas
Una de las quejas habituales que se escuchan en muchas editoriales es
que reciben demasiados manuscritos de obras que están sin pulir, que están
repletas de faltas de ortografía y errores de expresión. Una obra literaria
es un trabajo de alquimista, de precisión. Por ello, antes de enviar un
texto a una editorial debemos haberlo corregido y verificado y alguien
nos habrá realizado un proceso de corrección literaria y ortotipográfica.
Este proceso no hace falta que nos lo haga ninguna empresa, ya que muchos
otros escritores de nuestro entorno pueden ayudarnos en la tarea. Ante
las indicaciones que se nos hagan, debemos tener siempre una actitud abierta
y una permisividad a los cambios que van a beneficiar la obra. Eso sí,
tenemos que evitar que con tantas enmiendas, nuestra obra sea una especie
de monstruo de Frankenstein o que las piezas simplemente, no encajen.
Leer es un gran placer
Para ser un gran escritor es lógico pensar que es preciso saber escribir,
pero también hay que saber leer. Y no me refiero solamente a leer literatura,
sino también saber aprender de todo lo que nos rodea. Para describir un
lugar, una situación, una mueca, un personaje tendremos que haber sido
antes buenos observadores y, sobre todo, buenos traductores de esas sensaciones
e ideas en palabras.
Tópicos fuera
Un buen escritor novel debe tener un buen entorno: personas que compartan
nuestra afición. No hay que ser elitista, porque igual que otras personas
que nos rodean tienen un nivel muy bajo, nosotros lo tenemos con respecto
a otros autores. Por ello debemos colaborar con quienes necesitan aprender
y nosotros mismos tendremos que adquirir conocimientos de quienes nos
llevan ventaja.
Uno de los errores que debemos evitar es tolerar en nuestros escritos
frases, actitudes, conversaciones y resoluciones tópicas, es decir, que
se hayan utilizado ya muchas veces. Para decir, por ejemplo, que sentimos
dolor porque nos ha dejado nuestra pareja, en vez de decir el “tengo el
corazón partido”, que nos suena a canción veraniega, podemos investigar
otras opciones más creativas que sorprendan a nuestros lectores. Al fin
y al cabo, el editor o el lector de una editorial no es más que un lector
que quiere leer algo que les sorprenda y le llame la atención.
Crear un grupo
No es mala idea que, para crecer, decidamos unirnos a otras personas formando
un grupo. Mi consejo es que se trate de un grupo de creación en vez de
uno exclusivamente literario. Creo que si el grupo lo integran personas
que dominan distintas artes el resultado de esa interacción será mucho
mejor para todos.
Si somos nosotros quienes formamos el grupo, tendremos que buscar primero
un lugar para reunirnos. Puede ser un café poco ruidoso o un bar donde
puedan quitarnos la música o la tele cuando nos reunamos. Si puede ser,
es bueno que el local permita reuniones amplias, de más de 25 personas,
porque puede que nuestro grupo crezca y en ese caso sería bueno que no
tengamos que cambiar de lugar de reunión.
Tres veces abierto
La mejor manera de sacar partido al grupo es que sea abierto. Para ser
más exacto, tres veces abierto: que sea como hemos visto interdisciplinar;
que sea intergeneracional (permitiendo que vengan personas de todas las
edades) y que sea abierto de verdad, es decir, que pueda entrar gente
nueva en igualdad de condiciones. Por ello es conveniente que las reuniones
se celebren en un lugar público y que pongamos periódicamente anuncios
que inviten a más gente a integrarse en el grupo.
La forma jurídica
Nuestro grupo puede ser un grupo de amigos. Es decir, no es obligatorio
convertirse en un colectivo legalmente constituido. Si queremos recibir
subvenciones y llevar a cabo ciertas actividades puede que nos resulte
interesante crear una asociación, pero muchas veces es bueno colaborar
con otras ya existentes porque uno de los inconvenientes de la creación
de una asociación es que necesitaremos dedicarle tiempo a todos los trámites,
proyectos, memorias, financiación, etc.
Trueque para todo
Si no vamos a constituirnos como asociación por el momento, podemos hacer
trueque con otras organizaciones, institutiones, empresas y asociaciones
ya establecidas. Siempre hay algo que podemos proporcionar nosotros a
cambio de algo que nos pueda interesar. El trueque, si es sincero y está
bien hecho, siempre beneficia a las dos partes.
Publicaciones y recitales
Es muy habitual que los grupos literarios publiquen sus trabajos. Yo recomiendo
la edición de revistas, que den salida a los mejores textos del grupo
y también a los mejores que hayan recibido. Los libros pienso que son
la recompensa para los trabajos literarios de más calidad. No creo que
sea buena idea que en cada grupo se editen libros a los propios integrantes
del grupo, porque el premio de la publicación es el resultado de una trayectoria
que viene dada por la calidad literaria de la obra y no por la simpatía
del autor y su relación con el grupo.
En cuanto a las representaciones y recitales, tenemos dos opciones: podemos
ser un grupo casposo, que recite teatralmente los poemas (destrozándolos)
como si estuviésemos aún en el siglo XIX, vestidos como Bécquer y con
mucha pompa o podemos innovar, mezclando los textos con la música, las
proyecciones, la danza, los monólogos, y leyendo los poemas de manera
sentida, pero sin sobreactuar.
Concursos literarios
Una opción que podemos plantearnos para publicar es enviar nuestros textos
a los miles de concursos literarios que existen. Debemos conocerlos bien
y estar preparados para evitar decepciones. Si tenemos acceso a los textos
de las obras ganadoras en años anteriores podremos saber si el nivel de
los integrantes del jurado del certamen es alto o no. Si escribimos poesía
vanguardista y el año anterior ganó una colección de sonetos, será mejor
que no nos molestemos en enviar nuestros poemas, porque lo tenemos difícil.
Los concursos que más posibilidades tienen los autores noveles que tienen
obras originales y de calidad son aquellos respaldados por editoriales
de renombre. Aquí debe advertiros que hay muchos concursos convocados
por agencias de edición que, una vez decidido el ganador, contactan con
los autores de las obras para plantearles la edición, previo pago, de
su obra. Recomiendo evitar este tipo de publicaciones porque nos vacían
los bolsillos y nos aportan muy poco.
La autoedición
Una opción interesante es editarnos nuestras propias obras. Para ello
deberíamos conocer cuál es el formato y características del libro que
queremos editar: número de páginas, calidad del papel, la portada, la
encuadernación, número de tintas, etc y pedir presupuestos a varias imprentas.
Si tenemos referencias de ellas, mejor. La mayoría veréis que trabajan
mal: no cumplen los plazos, nos suelen encarecer el producto o nos lo
venden defectuoso... parece que no tenemos derecho a nada. Pero esta opción
es mucho mejor que las agencias de edición porque, cuando termine nuestra
habitual pesadilla con la imprenta (hay excepciones claro) podremos disponer
de la totalidad de los ejemplares para venderlos en las presentaciones
que hagamos, distribuirlos en librerías o regalarlos a nuestros allegados.
Muchas agencias de edición cobran a los autores por un número de ejemplares
y editan realmente una cantidad muy inferior. Es un timo muy habitual
y una de las razones por las que no recomiendo este tipo de servicios.
Pagar por casi todo
En torno al mundo editorial se desarrollan muchos negocios respetables.
Por un módico precio nos pueden leer la obra, enviarnos un informe, nos
la pueden maquetar para una imprenta, nos pueden editar cualquier libro
–no importa lo malo que sea, con tan de que paguemos-. Nos pueden difundir
la publicación de nuestra obra, nos pueden grabar una canción con uno
de nuestros poemas... Hay cientos de maneras en que nos podemos gastar
el dinero y la mayoría son honestas. Pero quizás lo mejor es que aprendamos
a hacer todo lo que podamos por nosotros mismos y aquello que se nos escape
lo pueden hacer nuestros conocidos. Es muy respetable cualquier tipo de
negocio, pero pienso sinceramente, que para ser un buen autor y ver nuestra
obra publicada, debemos aprender a crecer, a deselvolvernos, (y evitar
de paso que nadie nos estafe) y así no nos compliquemos la vida en asuntos
ajenos a la honesta actitud de un autor cualquiera que quiere transmitir,
emocionar y llevarnos a las tierras de lo imaginario, a través de ese
sensacional contenedor de magia y aventuras que es el libro.
Ahora,
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¿Quién es Juan
Navidad?
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http://www.juannavidad.com
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sin problemas.
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